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20 JP INDICADORES COYUNTURA Cantabria renueva ley del Juego El sábado 2 de julio entró en vigor la modificación de la nueva ley del Juego de Cantabria. Un texto que, si bien agarra su narrativa a giros, apriorismos y referencias inexactas claramente derivadas del interesado contexto demagógico creado en torno al sector del juego de entretenimiento presencial privado, aporta un escenario de certezas jurídicas en aspectos clave como la no retroactividad, la incorporación de la 'cláusula Covid' que suspende automáticamente las autorizaciones en casos extremos, y una Planificación no peyorativa sobre la actividad sectorial. Analizamos en profundidad los aspectos esenciales de la norma. Juego Responsable El ' juego responsable' es eje vector en la norma. De hecho, ocupa cinco páginas del Título I. A su albur refiere la prohibición de Publicidad (circunstancia que no es nueva para el Presencial cántabro), pero en general sus principios e ideas beben claramente en el real decreto estatal de Comunicaciones Comerciales: prohibición de uso de famosos, prohibición de incitar a comportamientos violentos, prohibir la sugerencia de que el juego pueda solucionar problemas personales, educativos o profesionales, prohibir la identificación del juego como algo indispensable o prioritario en la vida... En definitiva, velar por la protección de prohibidos y menores. En el ámbito del Patrocinio no permite el uso de imagen de marca, nombre comercial, denominación social o mensajes promocionales del patrocinador en eventos dirigidos a menores de edad, tampoco el patrocinio de acontecimientos deportivos o transmisiones de los mismos, ni tampoco identificar una instalación deportiva o suplir el nombre de un club o competición deportiva con una marca o empresa de Juego; en las camisetas o equipaciones deportivas no pueden figurar. Los establecimientos de juego tienen que exhibir públicamente su título habilitante, además de advertir que el juego no responsable puede crear adicción. El rótulo de prohibición de acceso a menores (pendiente de determinar las medidas del mismo mediante Resolución antes del 2 de enero de 2023) tiene que estar expuesto, y tiene que prohibirse la publicidad en el exterior de los locales de juego, entre otras medidas. La comunicación previa de la Administración es requisito, en cualquier caso, ante cualquier pretensión de emitir publicidad, promoción o comunicación comercial (al menos 15 días hábiles antes de la fecha que se pretenda iniciar la actividad promocional). Entre otras encomiendas a la propia Administración, insta al Departamento de Juventud "el fomento del ocio alternativo, especialmente entre adolescentes y jóvenes y en áreas del conocimiento, deporte y artes" El primer punto del Preámbulo de la ley recoge una narrativa ciertamente pobre e insustancial. Que una ley hable de "clásicas máquinas tragaperras" resulta bastante decepcionante. Pero no lo es menos que afirme sin rubor "un aumento en el número de personas con problemas de adicción al juego" e incluso se permita la licencia de "sorprenderse" por "un mayor número de mujeres jóvenes con problemas de juego de apuestas". Máxime cuando ni siquiera se toma la molestia de indicar dónde ha obtenido tales referencias. Por supuesto, hay las habituales alusiones al online cuando la oferta a través de este canal no es abordada en el contenido de la ley. La locuacidad hay que hallarla cuando se refiere literalmente a "la preocupación social por atajar los problemas derivados del consumo abusivo de juegos de azar, lograr la permisibilidad cero de acceso al juego presencial de menores y autoprohibidos y por estrechar la colaboración para sensibilizar y generar actitudes responsables y modificar hábitos inadecuados o perjudiciales" (...) "La política de juego responsable exige responsabilidad por parte de todos: educadores, familias, sanitarios, jóvenes, enfermos para que el Ocio sea sinónimo de disfrute y no de riesgo". Una descripción narrativa de los hechos decepcionante, una vez más

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