El edificio, que originalmente fue escuela y luego espacio social y de encuentro, ha recuperado su actividad gracias al impulso del grupo Landa Auzoak y la iniciativa participativa Auzokin del Ayuntamiento de Tolosa
Grupo Kirol ha contribuido donando varias sillas para ayudar a acondicionar el espacio y facilitar la realización de actividades comunitarias que se están organizando allí.
La tecnológica vasca sigue impulsando proyectos locales que generan comunidad, participación y dinamización de la vida de los barrios de pueblos y ciudades.
