El estancamiento de la licitación pública emprendida por el Ministerio de Economía luso aconsejaría la decisión, según ha adelantado el rotativo Expresso
Las concesiones expiraban mañana 31 de diciembre, pero formalmente el Ejecutivo portugués tendrá que aprobar alguna medida, siendo el decreto-ley el método más rápido, en tanto soluciona la contingencia que ha causado este anómalo retraso que carece de una explicación oficial por el Gobierno.
Algarve, Espinho y Povoa de Varzim son los establecimientos implicados en el proceso actual de puja que oficialmente comenzó el 24 de julio y debía haberse culminado el 5 de septiembre.