Junto al Ebro y en la margen izquierda del Natación Helios con la perspectiva de la Basílica del Pilar para disfrutar de dos jotas personalizadas
Ángela reconoció a Joaquín y José Antonio como dos grandes “que estuvieron cuando se les necesitaba”. El timbre de voz de la jota sobresalió también en esta memorable jornada que vincula con la esencia misma del Recreativo aragonés.
De ahí que esta empresa familiar que cumple en 2026 sus primeros 50 años trascendiera “el orgullo por nuestro pasado” y transmitan “la ilusión por nuestro futuro”. Y además de las jotas compartieron el momento con un detalle inspirado en lo dorado, símbolo de lo auténtico, de lo vivido y de la ilusión por todo lo que está aún por venir.