El anteproyecto de ley de Juventud, que prepara el Ministerio de Infancia y Juventud encabezado por Sira Rego, incluye esta reducción que podría ser abordada en Consejo de Ministros el próximo verano
El Congreso de los Diputados ya aprobó en junio de 2024 una proposición no de ley para instar al Gobierno a reformar la ley Orgánica del Régimen Electoral General en la dirección de permitir el voto a los jóvenes de 16 años en adelante.
Más allá de enfocar como derecho, la cuestión plantea un ejercicio de responsabilidad del individuo. Esa misma responsabilidad que tiene que regir en el instante de consumir cualquier tipo de producto, incluido uno de juego por los mayores de 18 años, pero en este sentido el criterio gubernamental suele ser inversamente proporcional y ya en la etapa Garzón se acuñó el término de 'jóvenes en edad temprana' para identificar al segmento de edad de 18 a 23 años que efectivamente tiene todo el derecho de jugar, pero la Administración destila sospechas acerca de su ejercicio responsable.
Precisamente el debate en torno a la edad de acceso al juego determinó en Bélgica elevarla a los 21 años desde el pasado octubre de 2024 y Holanda sopesa el mismo criterio ante una eventual modificación de su ley del Juego. Estados Unidos es un clásico en la elevación de la edad a los 21 e incluso 23 años para el acceso al juego.
La responsabilidad en el ejercicio de cualquier tarea, incluido el ocio del individuo, no es en absoluto baladí. Las sociedades democráticas depositan ese ejercicio desde tal premisa. El sufragio a los 16 años tiene una extraordinaria carga que supone una gran responsabilidad y ni mucho menos lo es al hecho de consumir un producto de juego.