El subdirector de Inspección y Requisitos Técnicos de la DGOJ detalla que en apenas cuatro meses del año 2024 fueron recibidos por la DGOJ 21.000 correos electrónicos relacionados con el Protocolo PACs
Carrascal subrayó los perjuicios de la suplantación en plataformas de juego. “Todos salimos perjudicados”, concretó. “La normativa establece que hay que verificar documentalmente al jugador. No dice cómo, pero está establecido. Han transcurrido 7 años y seguimos hablando de lo mismo. Los procedimientos seguros de identificación obligan a un mayor nivel de detalle con ‘diligencia debida’ para los clientes” (…) “Todos tenemos un conocimiento profundo del sector. Tenemos identificados los riesgos. La tecnología ha avanzado muchísimo y esta tecnología es compatible con la experiencia del usuario. El operador tiene que interiorizar tolerancia cero sobre este asunto”.
Dirigiéndose a los operadores online Carrascal apeló a un cambio en su mentalidad. “El proceso de alta de la identidad y la cartera de medios de pago tienen que ajustarse a una política estricta. Tiene que afrontarse en su conjunto. Hay que poner límites en los medios de pago apuntando a la titularidad y durante el proceso de alta del jugador en el proceso de verificación tiene que advertirse que no existan duplicidades”.
Un intenso y estricto seguimiento de las cuentas de juego por parte del operador es un reclamo repetido en varias ocasiones por Carrascal. “Las empresas tienen herramientas y capacidad para analizar los datos a partir de la trazabilidad”.
Y adelantó la intención de la DGOJ por actualizar “la supervisión de operaciones sospechosas en plataformas de juego”.
Carrascal apela a acciones proactivas de los operadores y a no esperar a desatar las alertas. “Lo mismo que nos autenticamos en el móvil, seguramente iremos hacia un modelo biométrico”.