La denominada 'gran y hermosa ley fiscal' que entraría en vigor en 2026 es identificada por muchos como el fin de los jugadores de azar profesionales en Estados Unidos
Aprobada en el Congreso, ante el revuelo generado por la misma, algunos senadores han señalado que no estaban informados de la disposición y que el texto sólo se publicó apenas días antes de aprobarse el proyecto de ley.
Donald Trump rubricó una norma que modificaba programas federales y el código fiscal, presumiblemente el primero de otros muchos cambios a corto plazo.
Esta nueva ley establece que los individuos sólo pueden deducirse el 90% de sus pérdidas de juego hasta el monto de sus ganancias, alterando el criterio por el que los jugadores podían deducirse el 100% de sus pérdidas hasta la cantidad que obtuvieran.
Se trata de un cambio con impacto muy notable en quienes juegan grandes cantidades y quienes toman medidas adicionales para detallar y deducir sus pérdidas.
Una explicación muy gráfica de lo que representa se apoya en el siguiente ejemplo: quien ganaba 100.000 dólares y perdía 100.000 podía deducirse 100.000 dólares; la nueva ley supone que únicamente pueden deducirse 90.000 dólares y todavía tendría que pagar impuestos sobre esa diferencia de 10.000 dólares, pese a perder todas sus ganancias.
Ante la dimensión que adquiere la norma, senadores y congresistas demócratas y republicanos han coincidido en la intención de restaurar las deducciones por pérdidas en el juego de azar.