App Store de Apple, Google Play Store y Facebook de Meta alegan que los contenidos de juego eran emitidos por un tercero, pero un juez de San José cree que las plataformas no actuaron como editores de publicaciones cuando procesaban los pagos de las comisiones percibidas por este tipo de contenido, según informa Reuters
La acusación chaca a las plataformas “conspiración de crimen organizado” y alegan que no filtraron ante el riesgo de que usuarios con trastornos comportamentales por juego pudieran acceder. Estas plataformas habrían percibido el 30% de comisión por albergar este tipo de contenidos, lo que supondría un beneficio aproximado superior a los 2.000 millones de euros.
El juez estima que las herramientas neutrales utilizadas por las plataformas no fueron suficientes.