Las tribus indígenas lo tienen claro: son juego ilegal que viola la soberanía de sus naciones y vulnera los 'compacts' firmados con los Estados sobre los que se fundamentan sus derechos como operadores de Juego
Fue una intervención muy esperada porque, además, constituyó el estreno de Bean en la presidencia, tras el fallecimiento de Ernie Stevens Jr en septiembre.
Durante un seminario de la NIGA Bean recordó que "el trabajo de nuestra entidad es proteger la soberanía tribal, el juego gestionado por las tribus y nuestras comunidades indígenas".
Además, alertó que la entidad dispone de un equipo de abogados y 'lobbistas' preparados para contrarrestar a quienes amenacen la soberanía tribal y que el plan más inmediato será reunirse con un amplio número de miembros del Congreso de Estados Unidos.
Antes de ocupar esta nueva función como presidente, David Bean ocupó la vicepresidencia de NIGA. Siempre se ha caracterizado por su defensa de esta industria en su condición de miembro del Consejo Tribal de la Nación Puyallup.