El fallo, no obstante, admite que este tipo de producto en comercialización "podría haber hallado un camino para sortear las prohibiciones del juego interestatal"
Las tres tribus que habían planteado la petición de mandato judicial para frenar esta comercialización eran los Me Wuk, los Chuckchansi y los Blue Lake.
El veredicto de la jueza, Jacqueline Corley, se sustenta en el proceso de autocertificación existente en la ley de Intercambio de Productos Básicos (Commodity Exchange Act) y en otro de sus considerandos señala que ningún texto de los 'compact' o acuerdos de las tribus indias con el Estado de California se indica que otra empresa no pueda ofrecer juego online en los territorios de las tribus por lo que la iniciativa de Kalshi "no viola el compact de las tribus".
Un argumento muy interesante expuesto por Kalshi y que aparentemente ha tenido éxito ha sido la recuperación del criterio tan popular en la década de los 90 cuando los sitios de juego online operaban apoyándose en la alegalidad: "Aceptar apuestas de una jurisdicción concreta no significa hacer negocio allí".
A buen seguro que las tribus indias de California no se van a quedar quietas, tras esta relevante sentencia que pone contra las cuerdas el marco jurídico de su relación con el Estado.