"La ciudad de Nueva York es suficientemente poderosa para sostener tres casinos, a pesar de la cercanía entre ellos", asegura Vicki Been, la presidenta del Consejo de Juego de Nueva York que, como adelantamos en nuestra edición de ayer, recomendó tres candidatas para el dictamen final de adjudicaciones.
Trump se postula como gran beneficiado de la eventual instalación de un casino en el proyecto de Bally's en el campo de golf de Ferry Point en el Bronx. Cuando Bally's compró en 2023 los derechos del campo de golf propiedad del municipio, una cláusula estipulaba que, si obtenía la licencia de casino, debería abonar 115 millones de dólares por los derechos operacionales a Trump Organization.
Las otras dos recomendadas para la resolución final que debe adoptar el Consejo Regulador de Juego el 31 de diciembre corresponden con la del millonario Steve Cohen, en el proyecto de Queens, cuya inversión comparte con Hard Rock, y la de Resorts World, que geográficamente no se situaría alejado de Queens y próximo al aeropuerto John Fitzgerald Kennedy.
Los casinos no son nuevos en Nueva York, pero sí en la gran ciudad. De hecho, actualmente operan 4 en el conjunto del Estado y otros 9 establecimientos con máquinas de azar y máquinas electrónicas, pero carecen de mesas de juego.
Fue en un referéndum en noviembre de 2013 cuando la población del Estado votó favorablemente a la instalación de hasta 3 casinos en el área urbana de Nueva York.