Las usurpaciones de identidad, que eran utilizadas presuntamente para capitalizar los bonos promocionales, bonos de apuestas y créditos que eran ofrecidos cuando un usuario creaba una cuenta o emitía su primera apuesta, pueden representar penas de cárcel que en total sumen 75 años de prisión
En esencia, los acusados utilizaban los millares de identidades robadas para abrir cuentas de juego online y beneficiarse de los incentivos que se atribuían a los nuevos clientes, lo que significa que en realidad durante todo ese tiempo tuvieron la oportunidad de jugar con dinero robado.
La investigación comenzó como específica focalizada en el ámbito del juego, pero la dimensión de las identidades robadas y el fraude cometido ha adquirido una dimensión enorme porque alcanza a ciudadanos/as del conjunto de Estados Unidos.
Sensible a la gravedad de la problemática, la Fiscalía federal ha creado una página en internet para que toda persona que pueda creer que su identidad ha sido usurpada pueda dirigirse directamente con los servicios de investigación criminal: IdentityTheft.Gov